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lunes, 3 de noviembre de 2008

Consejos sobre los seguros de automóviles

Leyendo los posts sobre los servicios de las aseguradoras de automóviles, he notado que las quejas giran en torno al pésimo servicio que ofrecen en su mayoría. Lamentablemente más por actitud que por normatividad, las compañías aseguradoras en México son malas.

Uno confía en que al pagar una prima, la aseguradora se encargará de hacer todo lo necesario por auxiliarnos (para eso se paga ¿no?); y resulta que cuando lo necesitamos, la aseguradora simplemente nos hace responsables de todo (peor cuando hay heridos inconcientes).

Para evitarnos un mal día, hay que captar esto:

1.- Comprender que el seguro es un acto de comercio, y en el comercio la buena fe NO existe;
2.- Leer y comprender el contrato de seguro y la póliza. Si algo no queda claro, preguntar al agente;
3.- El seguro no es panacea: es un auxiliar para responder ante un percance de responsabilidad. Por ejemplo: si el asegurado causa la muerte de alguien, el seguro no lo exime del delito, y cubre la responsabilidad civil por muerte hasta cierta cantidad. Igual, el seguro solo cubre hasta cierta cantidad por pasajero (usualmente en las pólizas viene -por ejemplo- daños ocupantes 250 mil, o sea hasta 50 mil por cada uno -no es acumulable- El resto lo paga el asegurado);
4.- En las carátulas de las pólizas viene especificado el monto a cubrir por evento. La aseguradora cubre hasta el límite de responsabilidad, y el resto es a cargo del asegurado;
5.- Las coberturas de las pólizas son amplia, limitada o de responsabilidad civil. Revisar bien esto nos garantiza que cubre y que no cubre la póliza;
6.- Las aseguradoras no pagan si el conductor carece de licencia o maneja en estado inconveniente. En las autopistas de cobro, no pagan si no tienes licencia vigente y si el accidente fue por ir a exceso de velocidad;
7.- Cuando se trata de un auto comprado a crédito, el beneficiario del seguro es la crediticia, no el comprador del carro;
8.- Las aseguradoras mandan a agencia los autos con menos de un año de nuevos; luego de este plazo los envían a talleres donde usan piezas genéricas y generalmente quedan mal;
9.- La vigencia del seguro inicia y concluye a las 12:00 horas. Te pasas un segundo y ya valió. Siempre conviene comprar un seguro por anualidad -es más barato-;
10.- El seguro hay que pagarlo y siempre debe mediar un recibo autorizado. Los agentes no pueden recibir dinero ni dar recibos personales: siempre deben ser expedidos por la aseguradora. En el caso de financiamiento, debe estar especificado en el desglose de conceptos que el seguro está pagado;
11.- Siempre deja el original de la póliza en casa, junto con los papeles de carro y tu licencia de manejo (siempre piden eso en el Ministerio Público) Si el auto lo estás pagando, incluye en tu archivo la carta factura y el contrato de financiamiento;
12.- Siempre lleva en la guantera del carro, en un sobre rotulado claramente, copia de la póliza vigente, copia de tu licencia de manejo y tu tarjeta de circulación. Incluye una tarjeta válida para recargar tu celular con mínimo 500 de tiempo aire (usualmente se agota tu crédito en una llamada)

¿Que hacer en caso de accidente? Esto nunca lo explican de manera clara las aseguradoras. De igual manera, ante el shock de un percance el asegurado se siente desvalido y la aseguradora pocas veces da el apoyo emocional necesario. De ahí la tremenda frustración y animadversión del servicio de las aseguradoras. Los ajustadores usualmente son pedantes y pesados, y no comprenden que el asegurado necesita de todo el apoyo posible (deberían enviarlos a cursos de empatía).

La mecánica de qué hacer en caso de accidente (choque sin heridos) y no morir de coraje en el intento -a manera de sugerencia- es la siguiente:

1.- Llama a un familiar o amigo cercano. Ponlo al tanto de lo sucedido.
2.- Llama por tu cuenta a las autoridades de tránsito. Importante: NO mover los vehículos a menos de que haya un peligro mayor. Si puedes, "inmoviliza la escena" tomando fotos de diversos ángulos.
3.- Llama a la aseguradora. Jamás hagas tratos ni aceptes la responsabilidad. Diles que en cuanto llegue el ajustador se hará lo necesario.
4.- Consigue un bolillo y cómete el migajón.
5.- Siempre amenazan con llevarse los carros al corralón. Que se los lleven. Aquí te toca pagar el arrastre y la pensión, y de ambas te tienen que dar recibo que entregarás después al ajustador (es reembolsable dependiendo la cobertura).
6.- Necesariamente, tienes que poner querella en contra del otro conductor. El otro también te acusará. No pasa nada. En este ínter, el abogado de la aseguradora negociará lo necesario para liberar tu carro. Esto puede tardar. Deberás tener los documentos que acrediten la propiedad del coche. Una vez acreditada la propiedad, el MP libera el carro, pasas a tránsito a solicitar la devolución y pagar la multa (siempre multan por igual), llevas el oficio de liberación al corralón, pagas el arrastre y la pensión (conserva los recibos).
7.- Liberado el carro, lo llevas al taller que te indique el ajustador. A tí te toca pagar el deducible en el taller, conserva el recibo (es reembolsable dependiendo de la cobertura).
8.- Dale marcaje personal al abogado asignado y al ajustador para que el asunto de la querella termine. Si te lo indican, firma el perdón y asunto terminado.
9.- Importante: No te toca pagar nada al otro conductor. Eso es asunto de la aseguradora.
10.- Una vez terminado, deberás entregar al ajustador los recibos (grúa, pensión, taller) para que te reembolse los gastos -según la cobertura-. Que te firme de recibido y conserva copias de los recibos.
11.- Aunque te sueñen, llámales a cada rato al ajustador y al abogado asignado. Deben hacer su trabajo de manera profesional.

Ya si hay heridos o muertos, el proceso se complica porque hay una causa penal en ciernes. Aquí cambia porque te detienen y, en caso de ser presunto responsable, el MP te fija una caución y la aseguradora -dependiendo de la cobertura- te tramita una fianza hasta por un monto (la diferencia te tocará pagarla). Aquí hay que armarse de mucha paciencia, porque el tiempo se hace eterno entre trámite y trámite.

Como se señaló, la seguradora solo ampara hasta cierta cantidad, y la diferencia es a cargo del asegurado. De ser responsbale sentenciado por lesiones o muerte, el antecedente penal queda (esto no lo cubre la aseguradora).